Tuesday, October 14, 2008


Colombia -Sitiada por las FARC-

Se lleva a cabo a estas horas un paro organizado por las comunidades indígenas de Cauca y Valle Del Cauca, y que empezó desde el diez de octubre, en conmemoración del descubrimiento (o despojo como lo llaman las comunidades étnicas). El paro busca el bloqueo de vías de estos departamentos, en especial aquellas que comprenden la carretera panamericana. Los informes de los periódicos mencionan una posible infiltración por parte de personal de las FARC en estas marchas, que tendrían como objetivo causar desorden y en últimas, un enfrentamiento entre las fuerzas del Estado y la resistencia indígena. Vale la pena aclarar que esta marcha ya ha sido desarticulada, ya que en diversas carreteras de otros departamentos grupos indígenas de hasta 500 personas han sido retenidas por la fuerza “publica”. Del mismo modo, el control de la red ha sido una de las jugadas que el Estado ha llevado a cabo, al sabotear la página de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca.

La ONIC (Organización Nacional Indígena de Colombia) dice en un comunicado:

“Los Pueblos Indígenas estamos caminando la palabra desde el 10 de octubre, nos hemos levantado porque este gobierno nos ha incumplido con todos los compromisos, porque su política es de exterminio de los Pueblos Indígenas, de arrebato de nuestros territorios, de recorte cada vez mas de garantías democráticas para la protesta. Por lo anterior nos hemos declarado en asamblea permanente ante el estado de conmoción interior.”

Vale la pena entonces anotar que este es un movimiento de orden nacional, una “minga” o encuentro general de pueblos, que surge no solo ante una contingencia histórica sino hacia todo lo que está pasando en este momento , es decir la constancia del irrespeto y deshumanización hacia las comunidades originarias de el suelo que ahora pisamos.

Los medios por supuesto se han deleitado con las fuentes oficiales que gritan una infiltración de las FARC. Señores, Colombia esta sitiada por las FARC, contrario a los informes de presidencia y de las fuentes Estatales así como de las para Estatales (AKA: José Obdulio), las FARC llevan a cabo un movimiento masivo de infiltración a múltiples organizaciones de orden social. ¿Cómo es posible que nos mientan y nos ilusionen? si a los cuatro vientos las instituciones del gobierno gritan la aparente debilidad de las guerrillas, si alardean su imposibilidad táctica y política. El gobierno se contradice entonces cuando dice que las FARC van en declive, al contrario: el objetivo de una guerra de guerrillas es pelear al lado de los diferentes grupos sociales oprimidos, en palabras del Estado, infiltrarlos.

Esto va más profundo, las fuentes oficiales han denunciado infiltración en diferentes sectores sociales: la universidad pública, partidos políticos de oposición, diferentes sindicatos, corte suprema, desplazados etc. Estamos a las puertas de una toma del poder por parte de la guerrilla, está actuando de forma constante en cada momento del cotidiano nacional.

Por supuesto esta la otra opción, todos aquellos que no somos partidarios (o nos atrevemos a criticar o a atacar, o a opinar, o a pensar, o a disentir, o a defender, o a sobrevivir, o a, o a… ) estamos infiltrados por las FARC. Si alguien está en contra del proyecto Uribe debe ser categorizado de este modo. En estos días en los que el lenguaje del terrorismo controla al Estado, y por supuesto a la sociedad, no hay más que decir que es terrorista para que todo el mundo calle. Los movimientos sociales no pierden su vigencia, menos aun aquellos que surgen del seno de movimientos como el de los indígenas, los programas de “integración” son a su vez patrañas políticas que buscan insertar estos grupos dentro de la hegemonía del Estado, ofreciéndolas existencia a cambio de su no existencia como pueblos autónomos. La Polarización política del país, que surge del tipo de excusas como la infiltración, del mismo modo que los desplazados son tratados como minusválidos de la producción, los indígenas y en general las etnias son tratadas como bestias, o como se decía en la constitución del 86 a “salvajes reducidos a la vida civil”.

Si son brutos, no se pueden organizar, si se organizan es porque la guerrilla los está manipulando. La defensa de las poblaciones indígenas no es una forma de altruismo social, una santidad que surge de nuestros buenos sentimientos ante unos pobres oprimidos. Es el ataque enérgico ante la hegemonía de las instituciones y sus intenciones normalizadoras, es la celebración activa de la diversidad como motor vital. Es también un sentimiento de respeto hacia aquellos que pisaron este suelo mucho antes que nosotros, un derecho no territorial, un derecho vital.

Wednesday, October 08, 2008

¿Que busca el gobierno?
En los últimos días se han venido presentando varios movimientos del gobierno en diferentes leyes presentadas a los órganos legislativos. El proyecto alternativo para la "ley de víctimas", la aprobación en primera instancia, en ausencia del partido Liberal y el PDA, de la reforma política, y faltan aun más leyes programadas a ser aprobadas por parte de la maquinaria del Estado. La confirmación de la politización radical del debate político en Colombia se dio cuando el señor ministro de agricultura acepto frontalmente que la situación de Carimagua, en el departamento del Meta, era una situación ideológica. El debate que surgió ante el embauque del gobierno a los desplazados muestra como, de acuerdo a las leyes no solo colombianas sino de organismos como la ONU, lo que hizo el gobierno es una violación por acción y omisión a la protección de los derechos humanos y civiles de los ciudadanos.
Es necesario ver los componentes ideológicos que rodean tanto las palabras como las acciones que el gobierno ha tenido, no solo últimamente aunque se ha aumentado de forma considerable en este último semestre del año. Primero, el informe de la senadora Cecilia López muestra una perspectiva muy interesante, no por condenar el acto mismo, sino por mostrar con detalle la forma en cómo el ejecutivo ha jugado para realizar sus intereses. Movidas por debajo de la mesa, juegos de poder en los cuales se vulnera la tan adorada constitución del país. El ministerio de agricultura pareciera jugar con una doble moral, pero no es así, cuando el acepta el componente ideológico se acepta de frente una premisa, las acciones están mediadas por creencias, no por contextualización de la situación.
Carimagua es dado a los empresarios en una formula muy parecida a la estadounidense, se tienen ciertas creencias basadas en la pirámide goteante del capitalismo, se establecen estructuras de libre competencia en las que las condiciones están puestas para los que ya van ganando, se mantienen los órdenes de poder ya que, además de ser exitosos, se cree ideológicamente en ellos. Lo mismo sucede con los otros proyectos que se entraran a debatir estos últimos meses: el proyecto para la ley de víctimas, saboteado a última hora por dos ponentes Uribistas; presentan un nuevo proyecto que libera al Estado de todas sus responsabilidades, y deja en el limbo un proceso que se venía gestando desde la negociación y la escucha a los directamente implicados como víctimas. El otro proyecto es el de la reforma política, aprobado de manera consensual, solo entre el ala del gobierno.
No hay que apoyar al partido liberal o al PDA solo porque si, pero ignorar en una votación de tal magnitud a dos de las coaliciones más grandes del sistema político es un síntoma de ignorancia abierta a lo que es un proceso democrático básico. El retiro de estos dos partidos no es solo una pataleta de la oposición, aunque si ha habido antes, es una muestra más de que el control de esta rama por parte del Uribismo es arrollador, lo suficiente como para obnubilar la participación política plural del país. Del mismo modo que los otros proyectos este también tiene un componente ideológico, la reforma como tal está diseñada para mantener un control de las instituciones que permita el desarrollo del proyecto nación.
Para saber que busca el gobierno se deben entender las premisas más básicas y obtusas del pensamiento neo liberal. El mismo que cree firmemente en la inversión extranjera como clave para el desarrollo del país, el mismo que cree en la política de seguridad democrática como polo de progreso del país y que, dentro de su ignorancia, olvida que la historia de Colombia está marcada por la corrupción y la desigualdad, y que solo previniendo estos dos males se puede llegar a consolidar otro tipo de programas. Mientras tanto no está pasando nada además de lo de siempre, los ricos más ricos, los pobres mas pobres.
Toda práctica política esta mediada por la ideología en el sentido en que esta es una creencia absoluta sobre el mundo; las creencias absolutas generan esquemas de existencia coercitivos, formas de violencia y poder sutiles o frontales. La Ley de victimas se ajusta a la imagen de Estado administrador que ademas no aceptar responsabilidades de tipo social, menos aun, acepta asumir las consecuencias; el estatuto político se fundamenta en la necesidad de perpetuar un sistema político con estos lineamientos, fragmentando así la democracia al volverla populista al mismo tiempo que se evita un cambio en los lineamientos del gobierno.
Es necesario ver las practicas del gobierno mas allá de solo practicas, es necesario ver el esquema ideológico bajo el cual se cimentan, ver el lenguaje que los rodea, ver como se ha politizado este país hasta tal punto que pareciera que no importa que se haga, que el gobierno puede jugar, hacer trampa, abandonar a aquellos a quienes jura proteger, mentir. Lo peor, es que están convencidos que es lo que deben hacer para lograr el país que sueñan.

Saturday, September 27, 2008


Aquellos que vivimos en las ciudades de Colombia tendemos a tener la impresión de que conocemos mejor la situación de este país. Tenemos acceso a Internet, a los medios de televisión, a decidir que podemos o no podemos ver. Eso que con alboroto definimos como civilización se avalancha sobre nuestros esquemas mentales, dejando la impresión de que es acá en donde se puede saber todo lo que ocurre. Nuestro país es un territorio de 42 millones de kilómetros cuadrados, una cifra que si se piensa un poco se antoja grande; y se antoja más grande aun si vemos que las grandes ciudades ocupan solo una pequeña porción del país, y que la gran mayoría del territorio aun está compuesta por grandes terrenos de selva, desierto o montaña, coronados todos por pequeñas poblaciones que sobreviven en la intemperie de la situación nacional.

Tal vez una de las pocas columnas de los grandes medios que un merecen respeto son las de Salud Hernande-Mora, Española mas Colombiana que muchos Colombianos, y más periodista que muchos de los moja tintas que predominan en las páginas de los periódicos de Colombia. Para aquellos que de algún modo jugamos con el periodismo, con la sensación de que un país como Colombia tiene muchas capas de realidad, muchas de ellas invisibles por voluntad de la sociedad, y finalmente con la certeza de que este país necesita despertarse de su letargo político y social, Salud simboliza no solo la entereza de los comunicadores que anteponen su función social a cualquier otro interés mediático.

Recientemente la editorial DEBATE publica un libro que recopila una serie de historias y crónicas de periodismo sobre las múltiples realidades del país; esa que los que vivimos en centros urbanos ignoramos porque queremos, creyéndonos Colombia al mismo tiempo que resumimos de forma mediocre la realidad del país, a las fuentes oficiales y a los periódicos. Son textos que se leen en una tirada y en los que a pesar de todo uno se siente identificado, con el lenguaje de los personajes, con las situaciones que se viven, con la constante creencia y fe que podemos tener todos, de que este país va para algún lado.

Colombia no es un país de una sola realidad, es una multiplicidad de culturas razas, géneros, nacionalidades y regiones; pero más allá de esto, y lo más triste de todo, es un país de fantasmas y de olvidos. La guerra nos embruteció a todos a tal punto, que empezamos a vivir en función de nuestra limitada percepción de las cosas, y de nuestros propios intereses. En los años 90, siendo esta una de las décadas más sangrientas del país, las noticias se caracterizaban por pasar notas diferentes en sus emisiones de la noche y la tarde, en la mañana había sucedido una masacre y ya en la noche había una nueva para cubrir.

Y sin embargo, como sucede siempre, cambiábamos de canal, era mejor obviar las tragedias de otros, ya todos tenían la propia. Entre el olvido y la invisibilizacion voluntaria de grupos sociales enteros el país se fue adentrando en el sueño del país; había pasado ya la época de las bombas que aterrorizaban las ciudades, y como es en estas en donde se fabrica la hiperrealidad tanto mediática como estatal, empezamos a creer que las cosas iban mejor. No hay mejor forma de representar la ironía de este país, que una sociedad (que se considera toda Colombia) encerrada en una jaula de oro y que a la larga no es más que una pequeña porción de toda la población, y de todo el territorio.

Mientras muchos columnistas “genios” cubren y opinan el país desde sus lofts en lejanas tierras,otros se asoman con el descaro que debe ser, para recordarnos que esto es mucho más de lo que percibimos. El fin del periodismo es enriquecer al lector, confrontarlo con todo aquello que se niega a ver, que le quitaría el sueño y lo llevaría a algún tipo de acción, el periodismo en Colombia debe reconstruir todo aquello que muchos han decidido destruir, recordarnos los colores, los tonos verdes olvidados de las montañas, el olor de la tierra y el agua que baja por las empinadas cumbres, también los hilos de sangre y las bolsas de huesos que ahora duermen en los recodos del país.

Monday, September 08, 2008

El País Invisible

Tal como se había dicho, el día de hoy fueron desalojados a la fuerza manifestantes desplazados, que haciendo uso de un derecho natural, protestaban por las condiciones de vida, y de engaño, en que los mantiene el gobierno. En este Blog no se le pide nada al gobierno, porque se parte de su inutilidad al momento de cumplir todo lo que todo sistema Estatista justifica para su existencia.
La historia de los desplazados de la 93 fue retratada hace algunos días, desde la perspectiva de dos participantes, una mujer proveniente de Antioquia, y un hombre de Casanare. El día de hoy se publica la noticia de que, de acuerdo a los relatos de los desplazados, la policía, con ayuda de la defensoría del pueblo, retuvo algunos de los niños que allí se encontraban.
El coronel Yesid Vásquez argumenta que fue "sólo para proteger su seguridad", unas líneas más abajo el diario el Espectador escribe que según lo dicho por la secretaría de gobierno: los desplazados están utilizando a más de 2 niños como escudo, para evitar ser desalojados del sitio.
Surgen varias preguntas sobre estos dos argumentos, reforzados por las entrevistas hechas el pasado agosto cuando se hizo el reportaje original:

¿Con quién van a dejar los niños?

  • Tal como lo dice uno de los participantes del foro del periódico:

¿y con quién querías que dejaran a los niños mientras ellos protestaban????...¿¿¿¿en sus casas con las "sirvientas"???

¿Por la seguridad de quien?

  • Cuando en la protesta pasada los habían "contenido" detrás de unas cadenas de un parqueadero por "su seguridad". Cuando en esa misma protesta los entrevistados decían que los policías al ver los niños se habían lamentado porque así no los podían tratar mal.

El discurso que se vende es un eufemismo que disfraza lo que sucede con las poblaciones desplazadas. Algunos creen que los desplazados reciben 1.500.000 años, sin tener un cifra directa tomo como referencia el pago que le dan a los campesinos que no siembran coca: 200.000 pesos bimensuales para familias de 4 y 5 personas. Es cierto que los programas de reconstrucción social del Estado no deben ser paternalistas. Pero siendo personas lo menos que se puede hacer es brindar las oportunidades, ojo OPORTUNIDADES, es decir garantías necesarias para recuperar su vida, la vida en un sentido de su historia, y en un sentido vital.
En el país no existen oportunidades de hacer esto porque sencillamente no hay intención, es mejor prometer cosas para decirles que después van a ser parte de la lista de empleados de una empresa, que en muchas ocasiones es la misma empresa de los que pagaron para que los sacaran o los mataran.
Lo sucedido hoy confirma las suposiciones de que en Colombia existe un país invisible, hecho así a las malas; es el mismo caso del choco, de los barrios periféricos en Cartagena, de las zonas alejadas del centro del país. No se les olvide que Jose Obdulio dice en sus conferencias fuera del país que acá los desplazados no existen. Es la historia de un país que ha escondido sus problemas más profundos debajo de la alfombra, esperando que así desaparezca, mientras sus dirigentes guardan la cabeza en el hoyo, o como sucede últimamente, hacen una pataleta de niño pequeño cuando lo descubren.
El presidente Uribe es el novio de Colombia, es esa pareja que cada vez que jode, lo manipula todo para hacer sentir mal al otro.


Pd: Le recuerdo a las instituciones como la defensoría del pueblo que su fidelidad y obediencia es con ellos, y no con las instituciones de orden superior.


Saturday, September 06, 2008


Por Piedad no se preocupen, es una populista; la mitad de lo que dice es el típico chitchat que pasa en las altas esferas de poder. Incluso también estoy de acuerdo cuando dice que las FARC no son la columna vertebral de todo lo que sucede en Colombia. Pero es el discurso muerto de un personaje que solo sabe usar bien frases de cajón populistas.
Digan lo que digan ese pareciera ser el nicho político y social de la UN, creo que no es cierto, creo que si existe una cobertura bastante tergiversada. Pero esto sucede por los dos lados, por los estudiantes que todavía encuentran significado en los discursos de esa izquierda retrograda que no es más que un chiste populista, que aun sueñan con la utopía del Estado perfecto que nos cubra a todos bajo su manto.
Por el lado de los medios, que es el mismo del Estado, es necesario vender el conflicto dentro de las universidades públicas, para así olvidar más fácilmente que son mayoría los que encuentran un espacio de educación y lo respetan.
Piedad invita a una "revolución", a una "subversión" que solo es el reflejo se sus propios sesgos políticos, y de las deudas adquiridas con otros personajes. Para que la izquierda avance es necesario dejar de lado la misma demagogia, que no deja de serlo solo por estar al otro lado del espectro; las palabras de Piedad se van con el viento, ella necesita los medios para el show, los medios a ella para vender. Lo importante es que lo que dice entra a ser parte del script, de estos maravillosos sistemas de poder que nos rodean, no es tan diferente de lo que crítica.
(Recuerden que el audio es editado, es difícil tener una perspectiva más amplia, los medios ponen lo que uno quiere oír)
Audio en El Espectador con el discurso de la querida Piedad.