Se cumplen ya dos hechos, discutidos con anterioridad en Colombia Critica. El primero hace referencia al marcado aumento de fenómenos climáticos, visto a través de la temporada de huracanes en el atlántico este año. El segundo es una situación nacional, la extradición de los jefes paramilitares a Estados Unidos, entendida como una verdad detrás del fallido (o ficticio) proceso de justicia y reparación. Generalmente los eventos tienen consecuencias inimaginables en planos tanto temporales como espaciales. Como el aleteo de la mariposa todo aquello que empieza en pequeños nichos, y relaciones de poder locales, poco a poco se agranda, y se convierte en bolas de nieve imposibles de controlar. Del mismo modo, entre más grandes son los eventos son mas fáciles de delinear, a medida que se reducen las variables los eventos empiezan a depender más de su propia entropía, es un aviso de absolutismo.
Esto es precisamente lo que sucedería con el proceso de paz con los paramilitares, el simbolismo detrás de la extradición es el de las drogas, y el juego de palabras que reina en el gobierno es del terrorismo. Los paramilitares no van a ser juzgados como terroristas, tampoco por los miles de abusos cometidos a la población civil; del mismo modo la extradición previene el problema más sensible del programa político del Uribismo, la pérdida de votos en el congreso por los procesos de parapolitica. Aun en este momento no se podría afirmar una conexión clara entre el paramilitarismo y el presidente, sin embargo muchos de los políticos más allegados a él, en términos históricos, tuvieron en algún momento relación con el paramilitarismo o el negocio de las drogas. Lo que empezó como una supuesta jugada del gobierno para castigar a los paramilitares (siendo esto no más que el discurso de las diferentes oficinas de prensa del gobierno) termino hiriendo fatalmente los procesos de reparación que se venían llegando, adicional a esto, los paramilitares ya están conscientes de que no tienen que durar mucho, y además pueden salir siendo ciudadanos americanos. Si esto es así, el proceso de paz muere en silencio, se silencian aquellas voces que se atreven a criticar, a contradecir la falacia de que el paramilitarismo ya no existe, y que fue, fundamentalmente, soportado por el Estado. En la medida en que los colombianos tenemos poca memoria, y los problemas de otros se nos antojan lejanos, vamos a permitir que uno de los grupos más genocidas del país se evapore en el olvido, y que los culpables queden sin juzgar. Es necesario -dicen-, y los grupos Uribistas incluso lo ven como un precio que hay que pagar para un bien mayor, la expansión y consolidación del proyecto de gobierno por los próximos 20 años. Sería necesario preguntarle también a las familias victimas, es decir dejar de hacer como si no existieran o como si fueran solo dos o tres los afectados. Viene el otro punto de este post, la inusitada, pero ya advertida por muchos expertos, explosión en el numero e intensidad de los huracanes que hoy azotan el oeste del mar atlántico. La experiencia de haber tenido 2 huracanes de gran envergadura (Gustav y Ike) así como dos tormentas tropicales en un corto lapso de tiempo, es la prueba de el efecto potencializador que ha tenido el calentamiento global. Con la temporada ya pronto a acabar se espera que estos comportamientos se mantengan, siendo ya momento para que empecemos a pensar de qué forma se van a comportar las temporadas en los años por venir. A esta hora Ike se acerca al Caribe con vientos de más de 210 km por hora, está pasando por encima de Cuba, al sur de las Bahamas, que fueron asoladas respectivamente por un huracán y una tormenta la semana pasada. Sobre el posible destino de este huracan categoría 4 nada se sabe, tanto el NHC como los grupos en diferentes foros no se atreven a decir con certeza cual será el destino final, se tiene cierta certeza hipotética de que aterrizaría en New Orleans, famoso por Katrina hace poco, y victima de los coletazos de Gustav la semana pasada. Mientras tanto el gobierno Americano se alegra por la eficiencia de los proceso de evacuación, sin tener en cuenta que lo que está sucediendo ahora quizá solo sea el principio de lo que llegara a su máximo pico en algunos años. Las estadísticas que muestran la inestabilidad en términos climáticos de las décadas pasadas, fueron el preámbulo ignorado de lo que ahora es un hecho, cuando ya se espera que el paso norte que comunica el Atlántico con el Pacifico quede abierto definitivamente. Todo empieza con un detalle pequeño, el aleteo de una mariposa, la cotidianidad de olvidar que lo que hacemos se extiende de forma inimaginable, en el espacio y el tiempo. Nuestro olvido como Colombianos, eso que poco a poco a logrado atrofiar la violencia en este país, la clave misma para conseguir la paz, o al menos para dormir tranquilos y con sueños, la necesidad de no olvidar ni ignorar todo aquello que percibimos como ajeno, el dolor de otros cuando nunca nos ha tocado. Hagámonos la pregunta de cómo se estarán sintiendo las víctimas del paramilitarismo, y veremos que lo que se desde las noticias no es tan fácil, que a algunos les llego el fin del mundo mientras otros pasaban como si nada a su alrededor. Nuestro olvido cómo humanos, olvidando esa relación con la naturaleza que se reduce a la necesidad de entendernos cómo parte del sistema, y no como los micos en manada sentados desnudos sobre las calaveras de sus similares, y las cenizas de su propio hogar.
Existe lucha de poderes entre las ramas del gobierno en el país, eso los medios ya lo han hecho notar; las características de este forcejeo rayan en lo más puro de lo que es político, no se reduce a diferencias entre partidos; no existe, como lo quiere hacer ver el presi, un interés de alguna ideología particular en contra del Uribismo como tal. Cuando digo que es una cuestión puramente política lo digo porque es un balance de poder entre la rama judicial y la legislativa; todo aparentemente dentro de un marco de acción constitucional, todo se argumenta desde allá, todo se excusa desde allá. ¿Cuales son las ramificaciones de esta pelea? A ojos de la población lo que está sucediendo es sencillo, para la oposición (en donde hasta cierto punto me ubico) es una forma de dilatación he invisibilizacion de un problema de mucha más magnitud, la infiltración que tuvieron sectores de la derecha radical, sectaria y violenta dentro de la dirigencia de eso que llaman nación. Para los Uribistas, que son mayoría, existe un programa de des legitimización del Estado que puede dar al traste con la política de seguridad democrática, en la medida en que los acusados todos hacen parte de la maquinaria del gobierno, esta se va quedando sin los votos suficientes para poder llevar a cabo el gran proyecto de nación de Jose Obdulio. No es normal, ni debe ser bien visto el estado de decadencia que ahora prima sobre el congreso, la visible pérdida de legitimidad de un órgano del Estado que en los últimos años se ha adentrado en un debate sobre sí mismo, dejando de lado con descaro su función publica y social. Es interesante ver como el debate de la para política se ha convertido en un monstruo de mil tentáculos, una figura casi burocrática en el mejor sentido Kafkiano; algo que ha perdido su rumbo para convertirse en lo que es ahora, un tira y jale entre dos poderes públicos y más aun, en el forcejeo de todas las fuerzas políticas, legales e ilegales, con algún tipo de influencia en el país. Es cierto lo que dicen aquellos que aseguran que en lo público se debe esperar la transparencia, las figuras políticas pierden la privacidad ya que, en teoría, los funcionarios sean elegidos o no, deben anteponer lo privado a los intereses colectivos de la nación. Ahora, repito, esta es la teoría. La corte penal y otros organismos internacionales ya alzan la voz en cuanto al nivel de participación que pudieron haber tenido los congresistas en lo que fue esa gran masacre, ese rio de sangre que corrió por el país gracias a la acción de los paramilitares por todo el territorio. Y es cierto, el arranque de las AUC y su consolidación fue lo suficientemente fácil y rápida como para suponer que desde muchos lugares de poder centrales y regionales fueron apoyados implica o explícitamente. Uno no consigue votos tan fácil antes tiene que asustar, y para asustar muchas veces toca matar. Curiosamente casi todos terminaron siendo Uribistas, esto no lo digo en un sentido conspirativo, las ideologías militares y los proyectos sociales tanto del gobierno como de las AUC tienen un grado de afinidad, particularmente en cuanto al pensamiento que de la causa justifica cualquier acción. Ya se sabe, o supone, que la extradición de los jefes paramilitares fue una jugada hábil: entorpece las investigaciones, dificulta el contacto visual entre victimas y victimarios, un facto psicológico importante que ha sido poco tocado en lo relacionado a este tema. El programa de reforma judicial que presento el gobierno no es más que una legajada mañosa, una transacción política en la que se espera que los magistrados, al ver las ganancias a largo plazo, satisfagan los deseos presidenciales. En el campo jurídico no podemos esperar muchos más avances por parte de las condenas a los políticos y empresarios que estuvieron relacionados con los paramilitares.
Si se ve bien, la pelea entre el ejecutivo y el judicial es también una ramificación de un problema con mucho mas fondo; en la medida en que el gobierno piensa (o sabe) que lo que haga la corte puede afectar directamente su proyecto de nación, el gobierno se lo va a tomar personal. Las ramificaciones van a la pérdida de legitimidad, la pérdida de control y de poder político, todo lo que viene naturalmente en los sistemas estatistas. En cuanto al público, bueno, estaría de más ilusionarnos y pensar que lo que hagamos o digamos va a tener algún tipo de eco por allá arriba. Si la política es una cuestión de espectáculo, de show para aquellos que no detentan el poder pero si lo mantienen; todo el problema de la pelea entre poderes se verá reducido a un arma más para vender periódicos.
Pd: si digo que hasta cierto punto me meto dentro de la oposición, no es una forma de relativismo, tampoco es que hasta cierto punto apoye a Uribe, es que la oposición en Colombia es un poco vergonzosa
Tuesday, August 05, 2008
Después de 40 minutos RCN deja de defenderse en su segmento de noticias, y se decide a poner alguna otra información que no sea auto alabarse. La transición mas evidente que los medios presentan, es la conciencia de su propio poder sobre la realidad.
05/08
Thursday, July 31, 2008
HISTORIAS DEL PAÍS INVISIBLE, UN REPORTAJE DESDE EL PARQUE DE LA 93
Foto tomada de: http://www.surimages.com/
Ella se llama María, o eso dice, el se llama Fernando, María es de algún lugar del departamento de Antioquia, Fernando viene del llano, de Casanare. ¿Si esta no es una historia de amor, como es posible que ellos, dos Colombianosde distintas latitudes , estén puestos en una misma historia?. Empezamos por celebrar que este es un país de contrastes, aquí tenemos dos océanos, desiertos, selvas, cubres sembradas de nieve y fuego. María es lo que se podría definir como el orgullo de la raza negra de este país, una mujer recia con rasgos afilados y mirada perdida, dice pocas palabras, nunca mas allá de las necesarias, responde preguntando, habla de frente, su vida le ha quitado los tapujos. Fernando por otro lado es un llanero de armas tomar, hombre de muchas palabras, mucho que decir, se niega a ser invisible en un país en donde todo lo que es periferia, vive en el olvido y el silencio. Esta historia tiene millones de protagonistas, aproximadamente entre 2 y 3 millones de acuerdo a los reportes de las ONG; el capítulo de hoy no recogió más de cien, encerrados detrás de una cadena mientras el policía encargado dice que es “por su seguridad”.
Colombia si es un país de contrastes, en un espacio de 15 metros cuadrados (que es el lugar donde los tiene contenidos) Fernando me cuenta que se pueden encontrar personas de todos los rincones del país, desde los más pequeños hasta los más grandes; en ese espacio ínfimo y paupérrimo está representada la nobleza, el sufrimiento y la diversidad racial y personal de Colombia. El llego desplazado del Casanare, de donde el conflicto y la muerte lo sacaron corriendo hace algunos meses; si las cifras del gobierno son correctas, y si el proceso con los paramilitares fue tan exitoso, se podría esperar que los desplazados cuenten historias de años, el llego en diciembre, una prueba más de que el conflicto del país sigue despedazando las zonas rurales del país y que el fenómeno del desplazamiento sigue tan vivo como antes. Fernando es el vocero del grupo de desplazados que esta mañana se asentaron en las cercanías del parque de la 93 en Bogotá, llegaron desde las 7 de la mañana y se piensan quedar lo que toque, aunque en el fondo saben muy bien que solo se van a quedar con un sinfín de promesas.
Las historias de dolor para ellos quedan en el pasado, aunque en sus ojos y sus palabras, como es el caso de María, aun se imprima el sentimiento de aquellos días, cuando entre balas y sangre tuvieron que abandonar sus hogares sin más, y quedar como fantasmas, flotando invisibles en la realidad política y social del país. El fenómeno del desplazamiento no es viejo en Colombia, sin embargo y de acuerdo a los datos, este es un país con una de las cifras más altas al respecto, solo igualado por países de África, cabe anotar, que en los dos casos, los más afectados resultan siendo aquellos de minorías raciales y culturales. La violencia se vio recrudecida desde principios de los años 90, cuando aparecieron con fuerza los paramilitares en diversas regiones del país como Choco, el Magdalena medio, Uraba y los Llanos. La metodología paramilitar consistía en copar militar y socialmente las zonas de influencia, así fuera masacrando poblaciones enteras bajo el supuesto de que eran colaboradores de la guerrilla. El desplazamiento se vio acentuadoya que el dominio de las zonas incluía un dominio económico, representado en la toma de tierras de campesinos quienes eran obligados a dejar sus casas, tierras que pasaban a hacer parte de latifundios paramilitares, o pasaban a ser propiedad de prósperos empresarios, que hicieron su fortuna a costa de inocentes.
El desplazamiento es definido por la ONU, como un fenómeno en el cual los actores armados de un conflicto generan el movimiento masivo de poblaciones,grupos sociales o grupos étnicos, con fines de dominio territorial, ya sea por recursos o por su situación estratégica. La triangulación Estado-Paramilitares-Empresarios que se dio en las últimas dos décadas es el ejemplo de lo que es un desplazamiento con fines estratégicos y de recursos, fueron copados violentamente territorios enteros de los llanos y las selvas del Choco, zonas que después fueron a parar a manos de empresarios, particularmente palmeros, que con la ayuda de sectores gubernamentales facilitaron la instalación de grandes extensiones de palmas en las tierras de los campesinos desplazados.
María es de Antioquia, no dice mas, si se le pregunta de donde es, dice que es Colombiana, y que eso es lo único que le importa; no quiere hablar de su historia, ni de cómo termino en Bogotá, ni de su esposo ni de sus hijas; que la acompañan en sus correrías y la miran pidiendo aprobación, cada vez que se les pregunta algo. Su almuerzo es agua panela con arroz y chicharrón; Cristina, el nombre de la menor, dice que le gustaría quedarse en Bogotá, María no responde, ante vivía en una zona bendecida en donde la tierra daba de todo, y se podía sembrar y vivir de lo que se recogía.El primer momento en que me le acerque no quiso hablar conmigo, “de que me sirve, si hablar con ustedes no me va solucionar los problemas”. Hablar por hablar no es una costumbre que María tenga, quizá ya perdió la fe, dice que los periodistas no sirven para nada, y en cuanto al fenómeno del desplazamiento los medios en Colombia han sido indulgentes, olvidando que son 5 millones de personas sin oportunidades de aspirar a algo mejor.
Ella me pregunta ¿de quién es la culpa de la situación del país? ¿Del presidente?, María todavía pregunta, como una niña, con un cierto grado de cinismo, la respuesta la tiene ella en el fondo, y se revela cuando mira a los policías que los tienen acorralados detrás de las cadenas de una zona de parqueo; todos han venido con uniformes, todos han venido con promesas, todos hablan de ellos, nadie sabe que existen. Cuando llego a Bogotá, no dice hace cuanto, llego arrumada con sus dos hijas, buscando un porvenir en estas tierras que aun se antojan lejanas y ajenas,las dos niñas ya están estudiando, lo único que María quiere para ellas. ¿Cómo conoció ella al resto de los desplazados de su grupo? ¿Impulsados por alguna ONG, a través de algún programa del gobierno? “Es como con los periodistas, uno se entera, después llama a otro y a otro y así se juntan todos” Se podría decir que las dinámicas de organización de los desplazados funcionan de forma espontanea, se siente en el aire una forma de identificación con aquellos que han sufrido, un deseo grupal de salir todos de esa olla de las que nadie los ha querido ayudar a salir.
¿Qué quieren? Le pregunto a Fernando, el se limita a responder que lo mismo que cualquier ciudadano, garantías de vida y derechos dentro del sistema constitucional de la nación, ayudas, subsidios, pero más aun, la posibilidad de retomar sus días como personas y seres humanos. Siempre ha existido en Colombia(en particular en las clases altas) la percepción de que el desplazado lo que quiere es que el Estado lo mantenga, cuando en sus palabras no se muestra más que el deseo de independencia que guardamos todas las personas; por su lado el gobierno se limita a darles una mensualidad, ridícula además de todo. La única garantía de trabajo (que es lo que quieren hacer) que les ofrece el gobierno es ser empleados eternos y maltratados de los grandes latifundios corporativos, que los van a poner a labrar la tierra que con ayuda de los paramilitares les quitaron.
¿Por qué este lugar? ¿Por qué el parque de la 93? Fernando sabe que es allí donde se concentra una gran cantidad de las riquezas de este país, acá el 90% se lo quedan un 5% de la población. Fernando también sabe que en un lugar tan emblemático para ciertas clases sociales, el gobierno reacciona, la 93 es un lugar visitado por extranjeros y grandes empresarios, los desplazados son como la mancha o el roto en el pantalón, toca esconderlos si queremos vender la ilusión de que todo va por buen camino.
Hoy Jueves 31 de julio de 2008, un grupo de al menos 100 desplazados llegaron a la zona conocida como el parque de la 93; antes de poder llegar a su destino fuerza policiales los detuvieron y contuvieron en lo que parecía ser una prisión improvisada, de acuerdo al comandante de la policía, era “por su propia seguridad”. ¿Seguridad de que? Si cuando María intento buscar un baño para su hija no la dejaron pasar, ¿seguridad de los dueños de los sitios? Que no quisieron dejarla entrar por orden expresa de la policía. ¿Seguridad a quien? Si de acuerdo al testimonio recogido la policía se lamento de que hubieran ido niños, porque así no podían maltratar a todo el grupo.
Este, si es un país de contrastes, es una sensación particular estar sentado con aquellos que lo han perdido todo, mientras a centímetros pasan también “colombianos” que miran despreocupados y ajenos, como si lo que sucediera con estas personas fuera una realidad aparte. Dicen los psicólogos que para desentenderse de los problemas de un similar, hay que verlo como un subhumano; eso es lo que se puede leer en las miradas de las personas que pasaban por la 93, un desdén palpable hacia los desplazados, un deseo de no encontrarlos allá, “ensuciando” las “mejores” calles de Bogotá. En Colombia existen dos países, un país visible, de medios, de show, una espectacular ridiculez de Colombia es pasión. Existe también un país invisible, una forma de hipocresía que nos acecha a aquellos que podemos comer tres veces al día, nos empeñamos en hacer oídos sordos a lo que pasa, al sufrimiento ajeno, preferimos verlos como pobres diablos, para así evitar el hecho, cierto, de que en esta país, son las practicas cotidianas las que nos tienen como estamos.
Recalco una y otra vez una frase que para mí es clásica “Uribe y lo que está pasando en el país es lo mejor para nosotros” ¿Quiénes somos nosotros? ¿Cuántos somos nosotros? María lo sabe muy bien, porque ella lo ha vivido en carne propia, mas allá de las preguntas que pude no pude haber hecho hoy, la mejor pregunta fue la que hizo ella, es la realidad a la que prefiero apegarme. La situación del país es la mejor solo para algunos, que con cierto desdén me atrevo a decir, son ellos los que más aportan al conflicto de este país. No es solo el accionar violento de algunos, es la misma pasividad voluntaria en la que nos sumergimos, el hecho de no poder pensar mas allá de nuestros propios pies, que tienen la fortuna de siempre tener un par de zapatos puestos. Mientras tanto podemos seguir así, pensando que esto que está pasando es lo mejor para nosotros, encerrados en nuestras lógicas interesadas y egoístas.
Mientras termino de escribir esto Fernando y María probablemente sigan sentados allá, entre el frio y la lluvia que se avecina; Fernando sabe que le van a prometer, como el papa que le promete al hijo algo solo para quitárselo de encima, María hace silencio, espera, sabe que nada va a pasar, que el gobierno siempre dice, pero nunca hace. Ellos son solo dos rostros más del país invisible.
Tuesday, July 29, 2008
¿Y que va a pasar? La economía a punto de estallar, es una trampa de tiempo. La situación social del país, de una forma pasiva pero activamente escondida, se degrada día a día, polarización, hambre, redes sociales rurales y urbanas desarticuladas y a la deriva. Caminamos en círculos, al final la guerrilla no hizo mas que alimentar el patrón de relaciones de poder que han dominado la historia del país; la guerrilla fue lo mejor que le pudo pasar a personas del corte de nuestro querido presidente. El país vuelve lentamente, como paso antes múltiples veces, a su estado de embrión enfermo; el silencio de los Colombianos, siempre buscando héroes, redentores salvadores, personajes mas adeptos al espectáculo de la política que a la política de lo social. ¿que pasara ahora? cuando incluso en los círculos de poder se empieza ya a sentir el temor; acá las alarmas se prenden de una forma silenciosa, un zumbido que hemos aprendido a ignorar, y que se alarga y retuerce lentamente en el tiempo hasta que no hay mas por hacer, que callarse, obedecer y aguantar.
Richard Day (Gramsci is Dead, on current anarchist movements) es un escritor canadiense que se ha dedicado a desarrollar, tanto en la práctica como en la teoría, el movimiento del post anarquismo en la actualidad; sus libros y artículos hacen especial referencia al fenómeno de la afinidad; explicándola como las características que tienen diferentes movimientos sociales (que pueden ser políticos, económicos, filosóficos etc.) que hacen que puedan tener objetivos de lucha o transformación similares. La afinidad, valga la pena aclararlo, no hace referencia a formas de integración de los diferentes movimientos dentro de una sola órbita o eje común, más bien busca establecer desde el anarquismo la forma en cómo la diversidad de movimientos puede ser útil al momento de resistir la homogeneización que proviene de los sistemas estatistas.
Este es uno de los puntos claves de esta teoría: al no buscar homogeneizar los lenguajes de la resistencia dentro de un lenguaje común, se logra establecer una realidad estructural en la cual la valides de las acciones y los argumentos no depende de una razón única. El éxito de la sociedad no depende del establecimiento de formas de control y administración unidireccionales como lo es el Estado, mas allá de esto, se establece voluntariamente un discurso y una forma de vida en la cual se depende de la existencia de la riqueza de lenguajes, formas de conocimiento etc, como forma de garantizar una libertad no normalizada.
¿De qué nos puede servir esto al momento de buscar una perspectiva alternativa a las diferentes problemáticas que aquejan este país? Las lógicas de la afinidad al celebrar y alentar la presencia de múltiples perspectivas nos permiten incluir dentro de nuestros propios paradigmas de conocimiento distintos matices provenientes de otras formas de conocimiento, si el mundo es un lugar en donde la realidad se construye a través de axiomas en forma de rizomas, es conveniente también pensar que la explicación, y posible resolución de la situación del país, no es atribuible a cambios superestructurales (porque estos son homogeneizadores por naturaleza) ni tampoco es posible esperar que una sola forma de acción y pensamiento (como puede ser en el caso de la razón) nos dé la clave esencial para entenderlo y cambiarlo todo.
Vamos por pasos, existe una miríada de teorías, libros artículos y debates que, en Colombia, han buscado encontrar la piedra angular o eje central de el conflicto. Uno de los aspectos comunes a la mayoría de estas producciones ha sido la pretensión de escribir en unos cuantos cientos de páginas la razón del todo, la base y raíz del conflicto, al mismo tiempo que entre líneas dicen que la solución propuesta por ellos, es la más adecuada. Otros autores, como es el caso de Ingrid Bolívar, no solo han dejado de lado la pretensión homogeneizadora de la explicación del conflicto, sino que han pasado a tratar de poner en relieve las complejas relaciones que se entrelazan en el conflicto, en el caso de ella, la emocionalidad dentro del discurso de los actores armados. Valdría la pena buscar los diversos puntos de afinidad que tienen las diversas investigaciones y ver los nodos en donde estas se cruzan. Claro que para lograr esto se requiere mucho, una de las características de la sociedad colombiana es una progresiva y evidente politización de los discursos sociales, esto ha llevado a la radicalización de las diferentes perspectivas sociales y a la profundización de las diferencias entre distintos grupos, diferenciación que no permite el surgimiento de un debate abierto sino al constante uso de falacias argumentativas como la constante acusación de unos y otros de "paramilitares" y "guerrilleros". En este país los que pensamos que el Estado es tan terrorista como la guerrilla, estamos marginados a la posición de disidentes que somos incapaces de tomar una posición clara en cuanto a la situación del país. Nos alegramos nosotros, los verdaderos disidentes sociales, de saber que la realidad de este país no es solo atribuible a dos variables superestructurales; y no es esta una creencia de que tenemos la razón o de que sabemos la idolatrada "verdad" que se esconde detrás de todo. Volviendo al tema del post anarquismo, un análisis desde esta perspectiva nos hace pensar dos cosas con respecto a Colombia, la primera es que el conflicto armado es el resultado no solo de diferencias sociales, que evidentemente aquejan este país, es el resultado de la lucha entre dos poderes homogeneizadores como lo son la izquierda leninista por un lado y la capitalista democracia ilusoria por otro. En esta primera conclusión se entiende que la sociedad es solo un conducto por el cual los poderes buscan llegar a afianzarse, en otras palabras las dirigencias nos usan para lograr un efectivo uso del poder justificado por un discurso populista y social. La segunda conclusión es un aspecto clave en las consideraciones teóricas del post estructuralismo político: la noción de que las relaciones de poder establecidas en la sociedad no solo existen dentro del marco superestructural, también se presentan en la cotidianidad de las personas.
¿Qué significa esta ultima conclusión? Uno de los factores importantes al momento de comprender la situación de una contexto determinado no es solo la observación cuidadosa de lo que pasa con eso que no es nosotros (en este caso la guerrilla y el Estado), es la noción de que las conductas en las superestructuras son similares a las conductas que se presentan en los individuos, y que las conductas de los individuos al perpetuar las conductas superestructurales, soportan la existencia e implantación de los sistemas de poder actuales y los conflictos subyacentes. Si el poder, como dice Foucault, es capilar y se ejerce también en las relaciones cotidianas, se puede decir que los sistemas de poder establecido han creado realidades en las que solo es posible vivir replicando las mismas relaciones de poder observadas, al mismo tiempo que se debe esperar que aquellos (generalmente pocos) que se benefician de los sistemas, los defiendan y publiciten como positivos. Esta suposición teórica implica que en el país la situación de conflicto no es solo atribuible al conflicto político sino también al horizonte de prácticas cotidianas y culturales que permean a la sociedad, y que contribuyen de forma significativa a la permanencia de conflictos intra sociales. La posición del post estructuralismo en este caso se basa en plantear formas de comprensión del conflicto en la cual no se describa de la forma clásica y dicotómica entre el Estado y las guerrillas, estamos donde estamos tanto por ellos como por lo que hacemos diariamente. Si esto es así, las diferentes perspectivas de acción que se centran en la dicotomía descrita quedan invalidadas, y se pueden reducir a las explicaciones que da cada uno para quedar como el bueno de la historia, y en el caso de las guerrillas y el Estado, para justificar sus propias acciones. Del mismo modo que la afinidad busca no integrar sino enriquecer, el conflicto y su solución deben ser enriquecidos por la presencia de mas discursos de conocimiento y de mas formas positivas de acción, esto nos permite salirnos del marco de acción política al mismo tiempo que facilita el ver la resolución del conflicto como un factor en donde se debe trabajar en múltiples dimensiones sociales, incluyendo la propia nuestra.
Las lógicas del afinidad existen en la medida en que es posible identificar una necesidad de bienestar general en el discurso de diferentes grupos; esto como ya se dijo implica una dificultad en el contexto Colombia debido a la progresiva radicalización de los diferentes grupos políticos y sociales. Sin embargo, tal como lo dice Richard Day, la clave está en generar discursos y realidades alternativos en donde las instituciones, y distinciones, superestructurales dejen de existir. El postanarquismo no busca una revolución, ni un cambio abrupto en las instituciones sociales en pos del establecimiento de un nuevo orden político. En efecto tampoco estamos de acuerdo con la transformación gradual de la sociedad con la excusa de que el Estado es un mal necesario, como muchos neos liberales y marxistas tienen a argumentar.
Si se quiere establecer un nuevo orden, quizá sea necesario tumbar el anterior no atreves de la acción directa sobre eso externo, sino en la acción directa de lo que se considera como individuo. ¿Podemos tener una vida cotidiana en donde los vicios y las prácticas del sistema no nos regulen? ¿Podemos hacer inexistentes las instituciones coercitivas de la sociedad por medio de una serie de acciones en las cuales se puede eliminar la justificación de nuestras acciones y no acciones? En otras palabras ¿podemos vivir sin joder a nadie sin necesidad de una macroestructura policiva que nos regule? Y en el caso del país ¿podemos hacer paz sin necesidad de estar pidiéndola?.
¿En qué punto la perspectiva estatista pierde la perspectiva del bienestar social a todo costo? Si es que alguna vez la tuvo. Nos enfrentamos a una era en la cual se ha perdido toda fe real en las instituciones que surgen en la modernidad, más aun, los procesos y prácticas que se recogen dentro del paradigma modernista han mostrado ser inútiles bien por deseos de poder y control por parte de las dirigencias, o por la imposibilidad de funcionar en un sistema saturado y sobre poblado en donde la burocracia termina arrasando con lo que queda. Por donde se mire, la teoría de las naciones-Estado pierde poco a poco su legitimidad ante eso que vemos en el mundo día a día, ante las practicas destructivas con las que nos defendemos y actuamos de forma consciente en nuestra vida diaria; nos situamos, por desdén o provecho, en una posición parasita de aquellos que están a nuestro lado; mientras, vivimos engañados a cuestas de un Estado que nos promete un no sé que, no sé donde, perdido por allá en todos los días del futuro, un Estado que creemos esta ahí para nosotros, sin ver como el sistema nos chupa la vida poco a poco en la angustia enferma de la supervivencia, no de la vivencia.
Pd: estado se escribe con minúscula.
Saturday, July 19, 2008
¿Alguien no sabe de la marcha? De ese movimiento "espontaneo" por parte de los Colombianos en busca de.... de.... de los secuestrados.
Wednesday, July 16, 2008
Las tormentas del futuro (hoy)
Desde que hace algunos años escuche hablar del fenómeno del cambio climático, empece a seguir por Internet el movimiento de distintos "desastres" naturales, que se empezaban a presentar en distintas latitudes de la tierra. La naturaleza se comporta como un organismo en el sentido en que todo su funcionamiento esta interconectado, y los problemas en un sitio tienen consecuencias que se dispersan hacia todos los otros nodos que la forman. Piensen en su cuerpo, un problema en una zona particular puede extenderse, el hacer cosas positivas por una parte del cuerpo generalmente tiene consecuencias sobre otras. Del mismo modo, un fenómeno determinado de la naturaleza cambia y también es dependiente de otros nodos, estableciendo así un continuo en espiral, que es un poco difícil de explicar, y es mejor entendible con una metáfora visual como lo puede ser una pintura de Escher.
Esta continua interacción, y constante reciprocidad, implica que todos los seres vivos, y las cosas no vivas, juegan un papel en el sistema caótico de la naturaleza. El calentamiento global muchas veces ha sido excusado en el discurso del cambio normal de los sistemas, existe evidencia de muchas otras épocas de calentamiento global en el planeta; la película "La Era del Hielo" es, a grandes rasgos, una de las etapas intermedias del calentamiento global. Si bien esto es cierto, y como tal la excusa es buena; esta también ha sido usada para excusar la estupidez de nosotros los miquitos desnudos en nuestro paso por la tierra.
Los cambios naturales significativos si han ocurrido, el de ahora, es responsabilidad nuestra, es natural porque nosotros somos parte del proceso del sistema. El problema aparece cuando nos preguntamos por nuestra aparente inteligencia superior (un mito en mi opinión), y por las razones de nuestra supuesta dominancia en el entramado de la naturaleza. Como especie deberíamos saber, si fuéramos tan inteligentes, que en la medida en afectamos al sistema también nos estamos afectando a nosotros; en otras palabras, como especie representamos la estupidez extincionista, y lo mejor si sería que nos desapareciéramos. Vemos con detalle: el calentamiento global es un proceso en el cual la excesiva presencia de gases en la atmósfera, genera una especie de sombra que hace que el calor que entra del sol no pueda salir. Además de esto, el uso desmedido de determinados productos químicos ha hecho que en ciertas zonas de la atmosfera aparezcan huecos que hacen que el calor y la radiación entren con más facilidad. Esto hace que el agua en los polos se derrita, y si el agua en los polos se derrite, la temperatura de las corrientes cambia y las corrientes mismas también; para resumir las cosas, si la temperatura del mar cambia, el clima se caga.
Adicional a esto sumemos el hecho de que, de acuerdo a los que saben del clima, estamos en la época en la que se empieza a presentar un calentamiento en el ciclo que tiene la naturaleza. Si algo grave podía pasar, no hemos hecho más que empeorar las cosas.
Dos ejemplos:
Se dice comúnmente que el agua caliente es el combustible de los huracanes; si existen otras condiciones los huracanes bajan en intensidad y cantidad; ya que las aguas que bajan del norte al golfo de México, mantienen la temperatura del mar templada. En la medida en que las corrientes del norte han subido su temperatura, las aguas del golfo de México se han mantenido más calientes ya que no son enfriadas, generando así las condiciones propicias para que los huracanes se fortalezcan mas. El huracán Bertha, segundo huracán de la temporada del 2008, se mantuvo durante más de 8 días, y marco un récord de existencia como tormenta al igual que otra gran cantidad de récords. Lo más interesante es que la posición de la tormenta (más al norte, mas agua frías) solo pudo afectar marginalmente su comportamiento.
Los vientos de Santa Ana son una columna de vientos, que bajan por las montañas rocosas (En EUA) hacia la zona de california, y la evidencia muestra que son en parte responsables de las oleadas de incendios que siempre han cubierto las zonas del sur de este estado. Estos vientos se pueden ver influencias por frentes secos que llegan del mar, así como también se puede esperar que, en la medida que se talen más bosques, estos no podrán humedecer lo suficiente el aire que baja al sur. Si bien hace algunos años existía cierta constancia en la forma en que estos vientos se comportaban, en las últimas temporadas prácticamente han enloquecido, tanto que la posibilidad de incendios en California se ha extendido a varios meses más del año.
Estos dos ejemplos muestran a grandes rasgos la forma en cómo hemos influenciado de forma determinante en los sistemas climáticos del mundo. Fenómenos como estos se registran en todo el mundo, la gente se empieza a preguntar si algo pasa...
Algo paso, algo pasa, y lo que queda esta ya por fuera de nuestro control. El futuro nos depara una naturaleza que ha pasado de tener cambios constantes, a cambios de gran magnitud; como toda acción en un sistema caótico, las acciones retornan cíclicamente y permean todo el sistema. No somos responsables de la destrucción de la naturaleza, porque ella va a sobrevivir; lo somos de nuestra propia destrucción, ya es tarde, igual, ¿a quién le importa?
Esta es una invitacion de Colombia Critica a todas aquellas personas que han comprado las camisetas de Fighters and lovers, la marca Danesa encargada de vender las camisetas pro-Farc en europa.
Vengan an Colombia y conozcan la relalidad.
Aun asi, la ignorancia es mejor cuando se quieren jugar jueguitos de rebeldes desde un pais lejano.